Reflexiones sobre la teoría de la dominancia IV: ventajas e inconvenientes

Machos alfaLo expuesto hasta ahora nos lleva a considerar inapropiado el marco teórico de este enfoque. Una vez dicho esto, hay aspectos concretos que nos gustaría destacar en cuanto a los elementos que consideramos más negativos o erróneos. Posteriormente también destacaremos sus aciertos o ventajas. Sigue leyendo

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Reflexiones sobre la teoría de la dominancia III: Alfas y dominancia

boxer sobre boxerNo puedo ser un alfa si no tengo una manada. Igualmente en esta entrega vamos a analizar este concepto que sigue presente entre algunos profesionales y muchos aficionados. En el marco teórico de este enfoque el alfa se equipara al ejemplar dominante. Esta dominancia implica la subordinación del resto de los miembros y se traduce en cuanto educación canina en la aplicación de los principios de reducción de rango. Estos son entre otros: volteo del cachorro seguida de su inmovilización panza arriba, pasar antes que él por las puertas, comer antes que él, no bordearlo ni pasar por encima cuando está tumbado (debe levantarse y apartarse de nuestro camino), no dejarle subir a a nuestra cama ni ocupar nuestro sitio en el sofá, etc. Sigue leyendo

Reflexiones sobre la teoría de la dominancia II: manadas y jerarquías

manada-lobosSiguiendo con la lógica de la Teoría de la manda, puesto que el lobo forma manadas, nuestros perros también lo harán, y las pautas sociales de las mismas serán las propias de los lobos. Por tanto el perro ve a su unidad de convivencia como a su manada, en la que existe una jerarquía piramidal en cuyo vértice superior se encuentra un “Alfa”.

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Reflexiones sobre la teoría de la dominancia I: El origen del perro

prehistycazaEl educador canino, como otros muchos especialistas, necesita un marco de referencia, un cuerpo teórico a partir del que comprender y desarrollar su trabajo. En casi todas las disciplinas que no constituyen ciencias exactas, suelen existir varios marcos de referencia a menudo con postulados opuestos y mutuamente excluyentes. Gran parte de mi formación ha estado durante mucho tiempo orientada a encontrar mi marco de referencia, una estructura teórica que explique qué es el perro, sus patrones fundamentales de conducta y de aprendizaje, y las bases sobre las que se asienta su relación con el ser humano. Nunca he querido adscribirme a una escuela por criterios ajenos a la técnica o a la (siempre eventual) verdad científica, y ello me ha llevado a cuestionar los distintos enfoques, y tratar de desmontarlos para, o bien descartarlos, o bien adscribirme a ellos con la convicción de mi elección no responde a juicios morales.

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